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Crear archivos MP3 :
Crear tus propios archivos en
formato MP3 es
verdaderamente sencillo, lo único que necesitas
es un ordenador con CD-ROM y el
software
adecuado.
Lo primero que debemos hacer es convertir la
información del CD-Audio en un archivo WAV que se
alojará en nuestro disco duro. Para realizar esta
operación utilizaremos lo que se denomina un
ripper, o
programa extractor.
El siguiente paso es transformar el archivo WAV (que
ocupa unos 10Mb por cada minuto de música) en un
archivo MP3 que nos ocupe un espacio 11 veces
menor. Para ello utilizaremos un
programa
compresor o
encoders, si se prefiere su nombre en
inglés.
De CD-Audio a WAV.
La Extracción :
Como ya hemos dicho en la introducción,
necesitarás un ripper o extractor para convertir
las canciones del CD-Audio en archivos WAV. En
internet podrás encontrar muchos
programas de este
tipo, incluso algunos en versión totalmente
freeware. Uno de los
rippers más populares es el
winDAC, del que existe una versión
shareware, con
algunas limitaciones, y otra comercial. El winDAC
realiza perfectamente su función y es muy fácil
de utilizar.
Otros programas de similares características son
el CoolEdit o el
Easy CD Extractor. Con
cualquiera de ellos podremos realizar a la
perfección la conversión a WAV. En general, todos
ellos utilizan más o menos el mismo tiempo para
convertir una canción en un archivo WAV.
El tiempo de extracción dependerá más de la
velocidad y potencia de tu CD-ROM que del ripper
que utilices. No es lo mismo realizar la
extracción con un CD-ROM 24X, que con un 34X o
46X, aunque a la hora de la verdad tampoco es
tanta la diferencia.
De WAV a MP3. La Compresión :
Una vez conseguido el archivo WAV (que ocupará un
espacio considerable de vuestro disco duro) es la
hora de comprimirlo para obtener un archivo MP3
que ocupe 11 veces menos espacio. Como sucede con
los rippers, en la
Red también podrás encontrar
muchos compresores de excelente calidad y grandes
prestaciones.
Quizás uno de los mejores es el
CD'n'Go! Suite, que nos ofrece muchas posibilidades, un tiempo de
compresión realmente corto y cuenta con el gran
atractivo de ser totalmente gratuito.
Tan pronto como empieces a crear tus propios
archivos MP3 te convencerás de que es realmente
sencillo hacerlo. Y para facilitar todavía más
esta tarea existen programas como el
AudioCatalyst o el
MusicMatch
Jukebox, del que ya
te hemos hablado en el apartado Jukeboxes que
realizan al mismo tiempo el
trabajo del extractor
y el compresor.
Es decir, nuestra canción se transformará en unos
pocos minutos en un archivo MP3 sin necesidad de
realizar el paso previo de convertirla en un
archivo WAV.
Crear archivos MP3 a partir de otras fuentes
diferentes al CD-Audio :
De la misma forma que hemos explicado cómo
convertir las canciones de un CD- Audio en
archivos MP3 vamos a explicar ahora cómo
crear
MP3 a partir de otras fuentes de audio diferentes
al CD como el vinilo, un cassette, etc. Los pasos
a seguir son exactamente los mismos, crearemos un
archivo WAV que luego comprimiremos hasta obtener
un archivo MP3. La única diferencia es que
deberás conectar la
fuente de audio a la
tarjeta
de sonido mediante un cable estéreo (conecta el
cable de la salida Aux del reproductor a la
entrada Line In de la tarjeta de sonido). Por
supuesto, la calidad de sonido del archivo MP3 no
será la misma que si hubiéramos utilizado una
fuente de audio digital.
¿Es legal crear archivos MP3? :
Probablemente después de haber escuchado los ecos
de la batalla legal presentada por las compañías
discográficas contra este formato, te preguntarás
si es legal crear archivos MP3. La respuesta es
que sí. Tienes todo el derecho a hacer copias de
tu música en el formato que sea, además no te
quedará más remedio que convertir tu discoteca en
archivos MP3 si quieres escuchar estas canciones
en un reproductor de MP3 portátil, doméstico o
para el coche (más información en Hardware MP3,
Escuchar MP3) pero cometerás un delito si pones a
disposición de cualquiera o comercializas tus
archivos MP3 sin pagar derechos de autor y sin
contar con el consentimiento de las compañías. Es
decir, tus archivos MP3 serán legales mientras
estén destinados a tu uso exclusivo, o cuentes
con los permisos necesarios.
Crear tus propios archivos en formato MP3 es
verdaderamente sencillo, lo único que necesitas
es un ordenador con CD-ROM y el software adecuado.
Lo primero que debemos hacer es convertir la
información del CD-Audio en un archivo WAV que se
alojará en nuestro
disco duro. Para realizar esta
operación utilizaremos lo que se denomina un
ripper, o
programa extractor.
El siguiente paso es transformar el archivo WAV (que
ocupa unos 10Mb por cada minuto de música) en un
archivo MP3 que nos ocupe un espacio 11 veces
menor. Para ello utilizaremos un programa
compresor o encoders, si se prefiere su nombre en
inglés.
De CD-Audio a WAV. La Extracción :
Como ya hemos dicho en la introducción,
necesitarás un ripper o extractor para convertir
las canciones del CD-Audio en archivos WAV. En la
Red podrás encontrar muchos programas de este
tipo, incluso algunos en versión totalmente
freeware. Uno de los rippers más populares es el
winDAC, del que existe una versión shareware, con
algunas limitaciones, y otra comercial. El winDAC
realiza perfectamente su función y es muy fácil
de utilizar.
Otros programas de similares características son
el CoolEdit o el Easy CD Extractor. Con
cualquiera de ellos podremos realizar a la
perfección la conversión a WAV. En general, todos
ellos utilizan más o menos el mismo tiempo para
convertir una canción en un archivo WAV.
El tiempo de extracción dependerá más de la
velocidad y potencia de tu CD-ROM que del ripper
que utilices. No es lo mismo realizar la
extracción con un CD-ROM 24X, que con un 34X o
46X, aunque a la hora de la verdad tampoco es
tanta la diferencia.
De WAV a MP3. La Compresión :
Una vez conseguido el archivo WAV (que ocupará un
espacio considerable de vuestro disco duro) es la
hora de comprimirlo para obtener un archivo MP3
que ocupe 11 veces menos espacio. Como sucede con
los rippers, en la Red también podrás encontrar
muchos compresores de excelente calidad y grandes
prestaciones.
Quizás uno de los mejores es el CD'n'Go! Suite,
que nos ofrece muchas posibilidades, un tiempo de
compresión realmente corto y cuenta con el gran
atractivo de ser totalmente gratuito.
Tan pronto como empieces a crear tus propios
archivos MP3 te convencerás de que es realmente
sencillo hacerlo. Y para facilitar todavía más
esta tarea existen programas como el
AudioCatalyst o el MusicMatch Jukebox, del que ya
te hemos hablado en el apartado Jukeboxes que
realizan al mismo tiempo el trabajo del extractor
y el compresor.
Es decir, nuestra canción se transformará en unos
pocos minutos en un archivo MP3 sin necesidad de
realizar el paso previo de convertirla en un
archivo WAV.
Crear archivos MP3 a partir de otras fuentes
diferentes al CD-Audio :
De la misma forma que hemos explicado cómo
convertir las canciones de un CD- Audio en
archivos MP3 vamos a explicar ahora cómo crear
MP3 a partir de otras fuentes de audio diferentes
al CD como el vinilo, un cassette, etc. Los pasos
a seguir son exactamente los mismos, crearemos un
archivo WAV que luego comprimiremos hasta obtener
un archivo MP3. La única diferencia es que
deberás conectar la fuente de audio a la tarjeta
de sonido mediante un cable estéreo (conecta el
cable de la salida Aux del reproductor a la
entrada Line In de la tarjeta de sonido). Por
supuesto, la calidad de sonido del archivo MP3 no
será la misma que si hubiéramos utilizado una
fuente de audio digital.
¿Es legal crear archivos MP3? :
Probablemente después de haber escuchado los ecos
de la batalla legal presentada por las compañías
discográficas contra este formato, te preguntarás
si es legal crear archivos MP3. La respuesta es
que sí. Tienes todo el derecho a hacer copias de
tu música en el
formato que sea, además no te
quedará más remedio que convertir tu discoteca en
archivos MP3 si quieres escuchar estas canciones
en un reproductor de MP3 portátil, doméstico o
para el coche (más información en Hardware MP3,
Escuchar MP3) pero cometerás un delito si pones a
disposición de cualquiera o comercializas tus
archivos MP3 sin pagar derechos de autor y sin
contar con el consentimiento de las compañías. Es
decir, tus archivos MP3 serán legales mientras
estén destinados a tu uso exclusivo, o cuentes
con los permisos necesarios.
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